Los ataques cibernéticos constituyen una amenaza en constante crecimiento que ha adquirido dimensiones preocupantes a nivel global y regional. Su impacto puede ser devastador para los particulares, las organizaciones y, especialmente, para los sistemas financieros de los países, al ocasionar pérdidas económicas significativas y comprometer la integridad, disponibilidad y confidencialidad de la información. En el caso de las Unidades de Inteligencia Financiera (UIF), el riesgo es aún mayor, pues un ataque exitoso podría afectar directamente la seguridad nacional y socavar los esfuerzos colectivos de prevención y combate del lavado de activos y del financiamiento del terrorismo. En ese sentido, la Presidencia impulsó por primera vez en el foro del GAFILAT una iniciativa específica sobre ciberseguridad para las UIF, orientada a promover la preparación, prevención y recuperación ante posibles incidentes. Este esfuerzo representa un paso inicial hacia un objetivo más amplio: extender progresivamente las capacidades de ciberseguridad a las autoridades competentes y a los sujetos obligados, fortaleciendo de manera integral la infraestructura de protección y respuesta del sistema Antilavado de Activos y Contra el Financiamiento del Terrorismo (ALA/CFT) en la región.